Los numerosos y fieles seguidores de mis entradas (gracias mamá) ya habréis notado que hay dos elementos clave que prácticamente me obligan a escribir:
Lo barato y lo Indie.
Y el humor poco sofisticado.
Probablemente ésto es una mala noticia si buscas alguien con quien jugar a «No, insisto, yo pago la cena», pero si lo que anhelas son joyas más o menos escondidas entre el inmenso catálogo de videojuegos que existe actualmente y algunas noches rezas por una línea de juegos marca Hacendado para bolsillos modestos, estás de suerte, sigue leyendo.
