PS3 quiere empezar el año sacando pecho con sus exclusividades. Después de la pequeña derrota que se ha llevado la consola nipona con los controles de movimiento ante el Kinect de Microsoft, necesitaba algún tipo de arma para contraatacar. Si no funcionan los gadgets atacan con los juegos.
La mejor manera de hacer esto es dándonos nuevas entregas de sus franquicias más influyentes de los últimos años. Como podréis comprobar a continuación no falta de nada. Por un lado me parece una gran iniciativa sacar las secuelas de todos esos grandisimos juegos pero pocos riesgos se han tomado a la hora de la creación de nuevas franquicias como Microsoft. Ya se sabe que en tiempos de crisis mejor caminar sobre seguro e inyectar todo el capital en los juegos de éxito asegurado. Es una postura correcta y entendible pero que debilita el potencial que el mercado de los videojuegos puede tener.
