Uncharted 3: La traición de Drake. El fin a la mejor trilogía nativa de esta generación

Si hay algo que podemos echar en cara a la presente generación de consolas es la falta de originalidad y nuevos productos. Los títulos más vendidos y con mejores críticas pertenecen a sagas con bastante antigüedad: Super Mario, GTA, Legend of Zelda, Halo, Super Smash Bros, Call of Duty…

Aún así, los usuarios de Play Station 3 han visto como su consola ha sido testigo del nacimiento de una franquicia que ha calado hondo: Uncharted, protagonizado por el carismático Nathan Drake. Uncharted 3: La traición de Drake es la última entrega que veremos, al menos en lo que a PS3 se refiere.

La saga Uncharted

PS3 y Uncharted han ido siempre de la mano. La primera entrega apareció solo un año después del lanzamiento al mercado de la consola y se convirtió, con permiso del Resistance, en la gran exclusiva de Sony.

Uncharted: El tesoro de Drake era un juego de aventuras de un nivel comparable a los grandes títulos de este estilo para PSOne y Nintendo 64. Exploración, mucha acción en tercera persona, y dosis de plataformas lo convertían en un título muy completo.

Aparte de eso, y como una de las señas de la franquicia, estaba su estilo cinematográfico. Entre la calidad de los gráficos y las escenas animadas (creadas mediante captura de movimientos) parecíamos presenciar la quinta entrega de Indiana Jones.

Pero si el primer Uncharted era bueno, el segundo lo era aún mejor. Uncharted 2: El reino de los ladrones está en el Olimpo de los mejores juegos de esta generación de consolas.

¿Y como mejorar la fantástica fórmula de la entrega anterior? Pues aportando un modo multijugador que en absoluto desentonaba, cambiando el estilo de combate y sobretodo, haciendo aún más espectaculares las cinemáticas.

La saga se despide de PS3 con Uncharted 3: La traición de Drake, pero aún le queda cuerda para rato. Ya hemos podido probar el Uncharted: Golden Abyss para PS Vita, y está confirmado que tendremos una adaptación cinematográfica.

Análisis

Es duro decirlo, pero es imposible hablar del Uncharted 3 sin tener en la cabeza el Uncharted 2. Y lo que es aún peor, ver que siendo este un título fantástico, no mejore al anterior.

La dinámica del juego es la misma de siempre. Nathan debe superar obstáculos, resolver puzzles y luchar contra tipos de diversa calaña, viajando por el mundo en su condición de mezcla entre Indiana Jones y Lara Croft.

Lo primero que hay que decir es que no hay grandes añadidos. Quizás lo que más llame la atención es el rediseño de los elementos naturales, como la arena o las zonas acuáticas, que tienen un nivel de realismo increíble.

También ha habido algún pequeña mejora en las zonas de plataformas. Cuando vayamos saltando de un lado para otro dará más impresión de intensidad, de movilidad. Nathan no es un acróbata, pero su agilidad le permite llevar un ritmo frenético.

Donde más se ha avanzado es sin duda en el multijugador. Lo que un principio parecía un simple añadido sin gran peso se ha convertido en una importante baza en esta entrega gracias a los nuevos modos.

Por lo demás, seguimos encontrándonos con los mismas virtudes de la franquicia. Tiene un apartado gráfico espectacular (quizás lo mejor que hemos visto en PS3), las localizaciones están recreadas de órdago y la banda sonora es digna de una superproducción de Hollywood.

Conclusiones

La mejor saga original de esta generación de consolas (con permiso de Bioshock y No More Heroes) se cierra con un título sobresaliente. Quizás después de probar el extraordinario Uncharted 2: El reino de los ladrones, el sabor que nos queda es un poco agridulce. Pero eso no nos puede llevar a equívocos: Nathan Drake se despide de PS3 con un juego a su altura.

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